https://images.clarin.com/2019/12/27/el-cumpleanos-de-elisa-carrio___qIcWqXzr_1200x630__1.jpg

Luego de cantar a capella la canción de Joaquín Sabina “Noche de Boda” que dice “que todas las noches sean noches de boda y que las mentiras parezcan mentira”, la líder de la Coalición Cívica Elisa Carrió anunció el jueves a la noche que se retira del Congreso “pero no de la política”. En marzo entrará en vigencia su renuncia a la Cámara de Diputados.

Al cumplir 63 años, dijo que “terminó un ciclo” de su vida y que el año que viene empieza otro con más fuerza. “Pensé que no llegaba a los 63 porque la salud me liquidaba, pero aquí estoy llena de energía, espléndida, incluso para buscar novio”, agregó ante la risa de los presentes. Destacó pese a que Cambiemos perdió la elección presidencial “logré un sueño: entregar la República, sin golpes de los cuarteles, de las corporaciones o de los políticos corruptos”.

Así como criticó el exceso de botox que tendría Cristina Kirchner en su cara, llamó a mantener unidos a los líderes de Cambiemos para los tiempos críticos que se avecinan, a su entender, tanto del PRO, de la UCR como de la CC. Recordó que, poco antes de dejar el poder el 10 de diciembre, el entonces presidente Mauricio Macri, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, la gobernador bonaerense María Eugenia Vidal y los gobernadores de Mendoza Alfredo Cornejo y Jujuy, Gerardo Morales había comenzado a discutir quién había sido padre de la derrota electoral, y ella con la excusa de “voy a buscar el café” se retiró de la reunión y evitó entrar en ese juego. Luego rindió un sentido homenaje al recientemente fallecido ex titular de la Auditoría General de la Nación Leandro Despouy.

Con un vestido color salón y anteojos al tono, habló de crear una fundación para seguir investigando la corrupción y, ya jubilada como diputada, abrir un estudio jurídico para financiar su vida privada ahora rodeada de sus hijos. Mientras saludaba a su centenar de invitados que comían un exquisito cordero a la parilla, hablaba por teléfono con sus representantes en la legislatura bonaerense para oponerse al impuestazo del gobernador Axel Kicillof.

Dijo que es conciente que el juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla intentará procesarla en los próximos meses en la causa de Marcelo D’Alessio, pero que no teme y que ya preparó su camisón preferido y una lista de libros para leer libros en la cárcel desde el filósofo danés Søren Aabye Kierkegaard hasta de la cábala judía. También, de que el ideólogo de la creación de un cordón de protección alrededor de Cristina para que intentar de que zafe de la decena de juicios por corrupción abiertos y de la ofensiva contra los que investigaron la corrupción K “es el chino Zannini”, flamante Procurador General del Tesoro.

Mientras en su mesa principal, el ex vicecanciller radical Raúl “El Mudo” Alconada Sempé, recordaba la vida austera de los ex presidentes Arturo Illia y Raúl Alfonsín, a quienes Carrió conocía desde chica en Resistencia donde su padre era uno de los caciques radicales. Alconada acaparó la atención cuándo contó las negociaciones secretas con Fidel Castro por las transiciones en Paraguay y Chile en los años noventa y cómo tuvo que esconderse para hablar con uno de los halcones de Ronald Reagan, Elliot Abrams. Alconada se ganó la atención de todos cuando recordó que durante la rebelión carapintada de 1997 habían llegado armados él, el Coty Nosiglia y Federico Storani al despacho de Alfonsín en la Casa Rosada. Eran momentos de extrema tensión. Entonces, vio que un general estaba escuchando radio Carve de Uruguay para saber qué unidades eran leales u cuáles carapintadas. Se acercó y le dijo. “General está en el despacho más informado del país por la SIDE, los servicios de las FF.AA, los gobernadores si lo ven escuchando radio Carve nos dejará en ridículo. Apáguela o Váyase”. El general se terminó yendo con la radio Spica en la oreja.

Entre otras mesas departían José Torello, ex jefe de asesores de Mauricio Macri, las diputados de la Coalición Paula Oliveto, Mónica Farré y Maximiliano Ferraro, entre otros. Antes de cerrar su cumpleaños con un baile, pidió a sus amigos que cuando se muera “no me velen en el Congreso». «Tampoco dejen que (Daniel) Angelici esté en la lista de oradores», dijo con ironía  y «recuérdenme con una fiesta como ésta”. Todo bajo una lluvia torrencial en su recién estrenada casa de un countrie de Exaltación de la Cruz.



Fuente

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desarrollo Web Efemosse
/ España: efemossesistemas.com